My Dying Bride - The Crown of Sympathy
Posted in Doom with tags falso video, profetas on 30 Noviembre 2008 by PredicadorQueridos hermanos, dado que mi labor ministerial atraviesa sus primeros días me siento en la obligación de, con mayor frecuencia de la normal, hablar de profetas mayores. Los menores y los discípulos aventajados o prometedores también tendrán cabida en estos días dentro de mis sermones, pero el grueso de los mismos se dedicará a esas piezas que han marcado un antes y un después.
Por esa razón ahora hablaré de otros profetas, unos pioneros que han marcado un camino a seguir: My Dying Bride y el doom.
Hay que volver a Black Sabbath para encontrar las raices ese subgénero: lentitud, pesadez, tristeza, melancolía, oscuridad. El sonido de los profetas de Birmingham robustecido, llevado un paso más allá. Los ingleses My Dying Bride, al lado de Paradise Lost, crearon los cánones de buena parte de ese estilo. El grupo está liderado por Aaron Stainthorpe (compositor, letrista, poeta, pintor, escultor), que plasma su personalidad en canciones de letras llenas de amor, tristeza, dolor y abandono; de cristianismo, dios y demonios; de piedad, arrepentimiento y castigo. Además, gracias a su particular y perfectamente reconocible estilo de cantar añade nuevas texturas a las composiciones.
El tema que os presento para vuestro disfrute es muy largo, tanto que supera el límite de 10 minutos impuesto por youtube (el tema en realidad supera los 12 minutos). Como muestra supongo que servirá el fragmento de 9 minutos 56 segundos. No existe vídeo de la canción oficial de la canción, con lo cual me veo obligado a abrir una nueva subsección de falsos vídeo creados por fans (esta subsección poco a poco irá engrosándose dado que mucha de la música que os presentaré se encuentra alojada en ese formato). Por desgracia, además, ninguna de las versiones del tema alojadas en la web posee una calidad de sonido que dignifique esta joya. Lamento no poder aportar nada mejor, pero como muestra me parece válida.
Proceded, los que os atreváis, a degustar la atmósfera de tristeza, desesperación y melancolía de una de las obras maestras por antonomasia del doom metal.
Alabado sea nuestro dios.
