Metallica - One
Si en el anterior sermón hablé de los profetas, en este voy a centrarlo en unos ángeles caídos. Entraron en la década de los 90 como los grandes por excelencia de su género, el thrash. Su gira del …And Justice Far All podría calificarse como apoteósica. Lamentableme así fue. El fin. Cayeron en las redes del mercado, tentados por las cifras de ventas y guiados por uno de los hechiceros de esas malas artes. Así, con la llegada de ‘el disco negro’, Metallica murieron. Atrás quedó la furia, la técnica, la agresión: Creeping Death, Battery, Hit The Lights o Blackened. Llegaron los más radiofónicos Enter Sadman o Nothing Else Matters.
El negro significó un nuevo principio, pero no un fin a su degradación: siguieron otros discos, a cual más apócrifo, más insultante para el recuerdo del motor del grupo. Poco a poco Metallica se diluyeron en el nu-metal, y el metal de su nombre acabó convirtiendose en chicle. Sí, nuevos fans llegaron, pero muchísimos otros les abandonaron, aquellos junto a los cuales ayudaron a crear el thrash metal.
Nunca más han vuelto a regresar a los viejos tiempos. Con su último disco, Death Magnetic, nos encontramos ante un intento fallido de regresar a los orígenes. Desgraciadamente el sonido de producción (aunque tras la mesa se encuentra el mismísimo Rick Rubin) sigue adoleciendo de esa ‘blandura’ que no los hace nada agradables de escuchar. En Death Magnetic, además, los escasos momentos de lucidez están en la parte instrumental que preside un puñado de temas donde, aun con el sonido blando, intentan regresar viejo thrash ochentero. La parte lírica sencillamente se puede describir como lamentable: Hetfield parece una caricatura de si mismo. R.I.P. Ya sólo le queda ponerse a predicar las lecciones de su infancia, o a darle definitivamente a la botella.
Para rememorarles en su momento culminante aquí os pongo su canto de cisne, su primer vídeo. Obras maestras como ésta ilusionaron a todos sus seguidores: anhelábamos la llegada de un nuevo disco, un nuevo paso adelante en ese retorcido e increíble asalto que suponía el Justice. Asalto que, como ya sabemos todos, jamás llegó. Con vosotros, hermanos, One:
Esta que aquí os incluyo es la versión larga, con el tema completo en el que se intecalan escénas de la película en que se inspiró, todo un referente en el cine (y la literatura) antibelicista. Existe una versión comercial y reducida, para su emisión en la cadenas de televisión, sin escenas de la película. Cuidadín con los saltos para los que no estéis acostumbrados, que asustan XD
PD: Encontrado así de casualidad, esta joya para los seguidores de Jason Newsted: One sin guitarras.