Between the Buried and Me - Prequel to the Sequel
Queridos hermanos, no suelo escribir llevado por el impulso, por la pasión. Pero en esta ocasión voy a hacer una excepción y dejarme llevar por ella. ¿A qué se debe este pequeño desenfreno? Pues su origen radica en la última obra de un grupo de Raleigh, Estados Unidos, los Between the Buried and Me (sitio oficial). Su última obra, Colors, supone una auténtica delicia para los oídos de alguien con la mente abierta: en ella se mezclan el death (con sus toques más o menos melódicos, más o menos brutales), el heavy clásico, el jazz, el rock progresivo y sobre todo ello la pura experimentación.Colors, como obra conceptual de relevancia (y si no tiempo al tiempo), se nos presenta como un disco monolítico, de obligada escucha ‘de seguido’, huyendo del diabólico random. No se podría destacar un sólo tema dado que todos tienen su propio encanto, su propia jungla de texturas y paisajes sonoros. Pero eso es lo en referente al estudio: existe una versión en directo que incluso supera al estudio en calidad y energía. Este directo alcanza cotas de autentica obra maestra que trasciende géneros, encumbrando a este grupo entre lo mejor de la escena extrema, sin lugar a dudas, y entre las formaciones de relevancia en lo que se refiere a sonidos progresivos.
Creadores de un sonido extremadamente técnico, los miembros de Between the Buried and Me demuestran a lo largo de su carrera una muy interesante evolución hacia los ritmos mestizos, llenos de complejidad y contratiempos, todo ello sin abandonar su base extrema. Sus temas no es que carezcan de una estructura estándar, sino que más bien lo que sucede es que se les acumula tal cantidad de ideas que casi no tienen tiempo físico para introducirlas, insertándolas en los temas a veces con cierta brusquedad. Algunos de los referentes, deliciosamente variados, que se pueden apreciar en ellos podrían ser Voivod, Pink Floyd (y aquí se podría englobar la ’sonoridad’ de otros grupos de rock progresivo de los setenta. Otra clara referencia a los Pink Floyd la encontramos en la propia portada del disco Colors, con una especie de arco iris, al estilo de la cubierta del mítico Dark Side of the Moon), Dream Theater, In Flames, Cannibal Corpse, Queen… En su sonido encontramos blast beats típicos del black metal, secciones de folk, algo de música árabe, bossanova…
Otro disco de Between the Buried and Me que necesito destacar, de nuevo a causa de su originalidad y riqueza sonora, es el Alaska. En él encontramos más temas repletos de cambios de ritmo y de estilo sorprendentes (esa supuesta ‘obligación’ de plasmar todas las ideas). Temas como el introductoria ‘All Bodies‘ te marcan: o amas a este grupo o lo detestas. El disco, ya de por sí muy interesante, se convierte en una auténtica delicia para cualquier melómano en su versión instrumental. Sí, el grupo editó una versión completamente instrumental del disco: eliminaron las pistas de voz y dejaron todo lo demás. No es por desprestigiar el trabajo vocal de Tommy Rogers, sino más bien para destacar la impresionante labor compositiva e instrumental que se esconde tras su voz. Así, en esa edición se aprecian aun mejor los matices de la música sin la ‘distracción’ que la voz (muchas veces gutural y no del agrado de muchos oyentes). Los amantes de los sonidos progresivos sabrán apreciar esa colección de temas; toda una delicia.
Aquí os dejo con ‘Prequel to the Sequel’, una de tantas joyas que hay en el disco Colors, en la magistral interpretación en directo:
Tras disfrutar con esta maravilla sólo podemos alabar a nuestro dios por los bienes que nos regala. Eso y esperar a que estos genios produzcan más y más discos de la calidad de Colors.