El púlpito

Un dios de metal. Cuatro profetas de Birmingham.

Bolt Thrower - Cenotaph

Posted in Death with tags , on 25 Febrero 2009 by Predicador

Queridos hermanos, endurecemos el sonido de este sermón para presentaros a uno de los grupos decanos dentro de la escena del death metal. Bolt Thrower (sitio oficial) forma parte de la primera hornada de grupos que practicaron esta disciplina en Inglaterra.

Surgidos en 1986, publicaron su primer disco In Battle There Is No Law dos años después, una obra con fuerte influencia de la escena punk: el sonido es sucio, en parte por la mala producción pero también en parte porque sonaba así, totalmente primitivo, con algunos toques que casi recuerdan al Altars of Madness de los Morbid Angel. El siguiente disco se tituló Real of Chaos (1989), y con sólo ver la portada a los jugones les llamaré potentemente la atención por su parecido a las ilustraciones de Games Workshop: en efecto, el disco tiene muchísima relación con el magnífico juego Warhammer 40.000. Representantes de la empresa, tras escuchar la segunda sesión grabada con John Peel, se animaron a cooperar con ellos con las ilustraciones. Eso, añadido a que algunos miembros de la banda ya eran jugadores del grupo, hace que el disco sea casi un homenaje al universo del juego.

Para el siguiente disco, War Master (lanzado en 1991 y que resultará clave a la hora de catalogar su estilo personal), la alianza con Games Workshop no se mantuvo a causa de que estos pedían excesivo dinero por el uso de sus ilustraciones. Sin embargo un ex-diseñador de la empresa se ofreció a ayudarles con los dibujos: el resultado lo podemos ver en forma de magníficas ilustraciones que recuerdan no sólo a Warhammer, sino también a un cruce entre Terminator y Conan. Es en lo relativo al sonido donde se nota el avance más importante: abandonan definitivamente el hardcore y se introducen en un death lento, obsesivo, con claros toques de Black Sabbath. No se puede hablar de una canción concreta dentro de este disco, que es otro de esos redondos, pero quizá la que más sorprenda sea ‘Cenotaph’, a todos los efectos buque insignia de la banda y canción imprescindible en su repertorio (el tema incluso ha servido de inspiración a algún fan de la banda a la hora de escribir un relato). Por poner algún otro tema, decir por ejemplo ‘Profane Creation’, el propio ‘War Master’, ‘The Shreds of Sanity’ o ‘Destructive Infinity’ (tema magnífico que increíblemente sólo aparece como extra en el CD).

Con su cuarto trabajo, The 4th Crusade (1992), ratifican la dirección de su estilo, conformando un disco soberbio. El tema que da título al disco es antológico, y se encuentra arropado de toda una cohorte de maravillas intensas, inmisericordes. En el disco prácticamente desaparecen los riff rápidos, dejándonos con un muro de sonido lento, pesado, en el que la voz de Willetts actúa como un buldózer, machacando lo poco que quedara en pie. Como curiosidad comentar que la letra del último tema, ‘Through the Ages (Outro)’, consiste en una lista de conflictos. Si para entonces alguien lo dudaba, ya no puede: los Bolt Thrower son unos adictos a los temas bélicos.

A esta etapa pertenece el directo Live War, de sonido humilde pero intensísimo. Una grabación imprescindible para los seguidores del grupo.

La temática bélica se mantiene en el siguiente álbum, …For Victory (1994), aclamado mundialmente como su mejor trabajo hasta la fecha (fecha de entonces, se entiende). Temas como ‘Lets We Forget’ o el propio ‘…For Victory’ dejan claro el impresionante nivel de calidad compositiva de la banda, comportándose como un tanque de primera generación.

Tras la gira que siguió al disco el cantante Karl Willetts y el batería Andy Whale se apartan de la banda, siendo sustituidos por el ex-cantante de Pestilence (banda que posee un disco imprescindible en lo que se refiere al death europeo: Testimony of the Ancients), Martin van Drunen, y por el batería Martin Kearns. Van Drunen no duró mucho en la banda: la alopecia areata le venció tanto como el, según dijo, no sentirse integrado. Martin Kearns le siguió un tiempo después, pero con su pelo.

E el puesto de vocalista se coloca Dave Ingram, ex-Bendiction, si bien las voces del fallido Mercenary (1998) siguen siendo de Willetts, que regresa justo para eso. El disco no acaba de convencer a buena parte de los fans, resultando flojo y monótono. Ingram sí aporta su voz en el siguiente Honour-Valour-Pride (2001), más resultón pero no a la altura de los clásicos de Willetts. Éste regresará de nuevo a la banda (y ya como miembro oficial) para incluir su voz en el impresionante Those Once Loyal (2005), un disco con el que la banda consigue crear una nueva obra maestra. Temas como ‘At First Light‘ no merecen comentario alguno: sólo se pueden disfrutar con humildad ante lo impresionante de su sonido.

Por desgracia, tal y como dicen en su página web (en la entrada de 12 de Junio de 2008), parece que no van a sacar por ahora más discos dado que este último Those Once Loyal lo consideran perfecto, definitivo, y el nuevo material que han compuesto (según ellos) es de calidad inferior a la del citado.

Aquí os dejo con una muestra de los Bolt Thrower en plena gloria, con uno de los mayores exponentes de su arte.

Cuando acabéis de menear la cabeza no olvidéis alabar a nuestro dios de metal: él es quien inspira estas maravillas.

Judas Priest - Breaking the Law

Posted in Heavy with tags , , on 4 Febrero 2009 by Predicador

Queridos hermanos, en esta ocasión creo que tampoco hace falta presentar mucho al grupo de hoy. ¿Quién no conoce a Judas Priest (sitio oficial)? El sacerdote de Judas forma parte del puñado de grupos profetas que han ayudado a crear nuestra religión. ¿Qué podríamos decir de ellos? Aquí un muy reducido resumen de su carrera:

La década de los setenta resulto dura para ellos, y sólo a mediados (1974) consiguieron publicar su primer disco, Rock Rolla. Por problemas con las productor (sacó algunos temas y recortó otros) el resultado no resultó del agrado de la banda. No ocurrió lo mismo con el siguiente, Sad Wings of Destiny (1976), en el que ya pudieron incluir canciones que se convertirían en mitos, como ‘The Reaper’ y ‘Tyrant’.

La década de los 70 concluyó con unos Judas Priest ganado un disco de platino con el directo Unleashed in the East, al tiempo que sus temas se volvían más cortos, radiofónicos. Así, en 1980 lanzan el British Steel, posiblemente unos de los disco más importantes en nuestra religión. De él extraigo este ‘Breaking the Law’, sin duda su tema más famoso.

Tras este disco continuaron su éxito a lo largo de la década de los 80, sin duda la más fructífera de su carrera. En esos años produjeron canciones que se han convertido en himnos perpetuos, como el ‘Heading Out to the Highway’, ‘You’ve Got Another Thin Comin’, ‘Electric Eye’, ‘Turbo Lover’, ‘The Sentinel’ (posiblemente mi tema favorito de la banda), ‘Out in the Cold’, ‘Ram it Down’, ‘Painkiller’ y muchos otros.

Como contraste, en la década de los 90 la trayectoria del grupo se oscurece: el cantante, Rob Halford, se va de la banda para iniciar su carrera en solitario (primero con Fight y luego con Halford). El sustituto, Tim ‘Riper’ Owens, nunca acaba de encajar entre los fans (flaco favor le hizo la penosa película inspirada en su vida, Rock Star, donde queda de poco menos que de pringado). Al fin Halford en 2003 regresó, pero el grupo ya ha quedado resentido tras más de diez años de errabunda trayectoria.

Lo que no se les puede negar es que con el tiempo han alcanzado el estatus nominal de Dioses del Metal (en honor a otro de sus temas más famosos, ‘Metal Gods’), coronando el género junto a otros grupos como Iron Maiden y Black Sabbath.

Aquí os dejo el vídeo de ‘Breaking the Law’, gracioso en lo que se refiere a la puesta en escena (ese atraco al banco armados con los instrumentos, batería incluida, y la reacción y caras que pone el guardia de seguridad es poco menos que para partirse de risa).

Por cierto, resulta muy curioso apreciar en los segundos 10 a 13 un hombre con lo que parece un teléfono móvil. ¿Quizá se trate de una radio, un transistor? ¿O un walkie-talkie? Sin duda un móvil no puede ser dado que en ese año, 1980, tenían un tamaño un poco mayor.

Bueno, dejémonos de tonterías y alabemos.

Benedictum - Uncreation

Posted in Heavy with tags , on 4 Enero 2009 by Predicador

Queridos hermanos, hoy os presento una de los grupos más prometedores que ha surgido en los últimos años dentro de la vertiente tradicional del culto. En Benedictum (sitio oficial) tenemos un claro ejemplo de lo que las nuevas generaciones pueden dar: metal potente e inteligente, fiel a las raíces y al mismo tiempo cargados de frescura y arrogancia. Y en este caso además todo ello guiado por la voz arrolladora de Verónica Freeman, que arrasa con todo lo que se pone por delante.

Del primer disco de estos americano, Uncreation (y del que extraigo precisamente el tema que le da título) sólo se pueden hablar alabanzas, tanto por los temas propios como por las dos versiones que de Black Sabbath realizan. La maravillosa voz de Veronica recuerda en ciertos aspectos a la de un Ronnie James Dio rabioso en sus mejores días, permitiendo disfrutar aún más las versiones del ‘Heaven and Hell’ y del ‘Mob Rules’. Quiero hacer especial incapié en lo que se refiere al aspecto instrumental (esas partes que casi parecen huerfanas sin la voz de Veronica) al inicio del tema ‘Walkyrie Rising’: los primeros dos minutos constituyen una progresión que solamente puede recibir el calificativo de perfecta.

Su segundo disco, Seasons of Tragedy, queda un poco ensombrecido por el de debut, pero sigue siendo una magnífica pieza de buen heavy metal clásico. Un poco más sosegado y con la voz de Veronica ligeramente más domada, posee una mayor madurez y complejidad en detrimento quizá de esa rabia que su predecesor demostró. Si en el primer los toques de Judas Priest eran pocos pero visibles aquí se refuerzan, como por ejemplo en temas como ‘Beast in the Field’, donde casi puede imaginarse a Halford cantando el estribillo, y murmurando con su voz sibilina el puente.

Os dejo con este ‘Uncreation’ y con la voz de esta nueva y apabullante sacerdotisa.

Alabemos. Ya.

Dio - Holy Diver

Posted in Heavy with tags , on 28 Diciembre 2008 by Predicador

Queridos hermanos, en estas fechas de supuesta santidad, buenos sentimientos y demás falsedades voy a presentaros (a los pocos que aún no le conozcan) a un pequeño duende malencarado, a un geniecillo de poderosísima voz… y que tiene por afición cantarle a un nadador sagrado.

Ronnie James Dio sin duda pertenece a esa casta de cantantes cuyo nombre permanecerá escrito con letras de oro en la historia del metal. En su extensísima carrera (lleva sobre los escenarios desde finales de los años cincuenta) ha estado en grupos tan importantes como Black Sabbath o Rainbow, antes de crear su propio y exitoso grupo, Dio (sitio oficial). Además en parte es el causante de la popularización del signo de los cuernos entre los adoradores de nuestro señor.

Sin duda si todavía teneis la oportunidad de ver a este diminuto individuo sobre le escenario hacedlo, porque es impresionante el chorro de voz que posee. Y más aún para oírle interpretar clásicos como el de este sermón.

Que la voz de este profeta sirva hoy como alabanza a nuestro señor.

Ozzy Osbourne - Crazy Train

Posted in Heavy with tags , , on 21 Diciembre 2008 by Predicador

Queridos hermanos, hoy he de hablar de uno de los profetas por excelencia, de una de las leyendas de esta nuestra religión. De un individuo que él, por si solo, ya justifica la existencia de millares de fieles. He dado ya unos cuantos sermones y todavía no he hablado del Padrino de Rock, del Príncipe de las Tinieblas (incluso en el WOW), del arma definitiva para salvar el infiernoOzzy Osbourne.

¿Qué se puede decir de este hombre a estas alturas? Ya se ha hablado tanto de él por controvertido, carismático, gamberro, polémico, que no merece la pena que insista. La web es vuestra para descubrir a unos de los personajes más influyentes en nuestra religión.

Ahora ya sólo nos queda disfrutar de su música. Este vídeo que ahora os presento para mi implica recuerdos de infancia, de quedarme anonadado ante el televisor viendo esa extraña guitarra flotar sobre los raíles, mientras suena una melodía completamente hechizante. Con vosotros ‘Crazy Train’, el primer clásico de Ozzy en solitario tras abandonar Black Sabbath.

Alabado sea Ozzy.