El púlpito

Un dios de metal. Cuatro profetas de Birmingham.

Anthrax – I Am the Law

Posted in Thrash with tags , on 11 Febrero 2009 by Predicador

Queridos hermanos, hoy vamos a regresar de la mano de Anthrax (sitio oficial) a los principios del subgénero del thrash metal. Este estilo disfrutó de sus momentos de gloria entre los ochenta y mediados de los noventa. Su sonido se caracteriza por avanzar un paso un más en el nivel de agresividad del hasta entonces heavy clásico: los riffs se aceleraron bastante más, guiados por guitarras en las que el típico overdrive daba paso al metal zone y a otros pedales similares; al mismo tiempo los ritmos de caja doblaban el tempo normal (a veces incluso yendo más rápido), entrando el doble bombo, de igual manera, con mayor celeridad; la voz (influenciada por cantantes como Udo Dirksnaider) en muchos casos se volvió rugidora, mucho más furiosa (si bien hay casos de cantantes thrashers, como el propio Joey Belladona, con voces potentes y limpias).A lo largo de la segunda mitad de los 80 y principio de los 90 se forjó el llamado cuarteto de reyes del thrash: Metallica, Megadeth, Slayer y Anthrax. Guiados por la guitarra rítmica de Scott Ian y la batería de Chalie Benante, estos cachondos fanáticos del cómic con sus coloridas bermudas crearon un estilo propio llegando a convertirse, además de un referente en el thrash mundial, en el germen del rap metal (’I’m the Man‘ [ver], 1987,  y ‘Bring the Noise‘, 1991 [ver]). Si buen su primer disco es el Fistfull of Metal (1984), con Lilker y Turbin, para muchos arrancan de verdad como formación clásica con Spreading the Desease (1985), disco en el que ya se empiezan a encontrar trazas de lo que se convertiría en su estilo. Como perfectos ejemplos podemos escuchar ‘Armed and Dangerous’, ‘Madhouse’ o ‘A.I.R.’.

Aunque el disco que les encumbró (y con el que se acabaron de ganar los odios de los papaitos conservadores americanos, a los que más tarde dedicaron su hilarante ‘Startin’ Up a Posse’) llegó en 1987: Among the Living. Dotado de un sonido robusto, prácticamente la totalidad de sus temas se han convertido en himnos. Entre ellos, por méritos indudables, destaca ‘I Am the Law’, inspirada en el cómic Juez Dredd.

Siguiendo el estilo marcado por Among the Living sacan State of Euphoria, donde encontramos temas ya clásicos como ‘Be all, End All’ y ‘Antisocial’ y ‘Now It’s Dark’. Si bien el Euphoria tuvo un frío recibimiento a causa de su poco innovador sonido, el siguiente disco (Persistence of Time, 1990, último de la época dorada con Belladona) muestra a un grupo maduro, consolidado, con ideas renovadas y adentrándose más que nunca en el aspecto social. En ese disco hallamos una de las posiblemente mejores canciones de la banda, ‘In My World’, así como otras que han seguido el camino a los altares: ‘Time’ y ‘Got the Time’.

Belladona es expulsado a causa de su poca implicación en la composición de temas, y en su lugar entra un muy diferente John Bush, cantante que imprime su personalidad (y un guiño hacia el sonido grunge que ya empieza a predominar en la escena) en el interesante Sound of the White Noise (1993). De este disco destacan los primeros tres temas, impresionantes, más ‘Black Lodge’ y ‘C11H17N2O2S Na’ (fórmula química del pentatol sódico, el supuesto suero de la verdad).

Tras este disco el grupo sufre diverso reveses, tanto económicos como de pura mala suerte, lo que hace que subsiguientes tres discos pasen casi desapercibidos.

En 2005, celebrando los veinte años de la banda, se reúne la formación mítica, con unos hijos pródigos Belladona y Spitz, e inician una gira que congrega a muchísimos viejos fans que habían perdido de vista a la banda. A esta gira, con todos ellos ya maduros y experimentados en lo bueno y en lo malo, pertenece el tema que ahora os presento, y el cual tuve el placer de escuchar (junto a un buen puñado de canciones más) cuando vinieron a Madrid teloneando a Dio.

Bailad bien durante la parte de mosh y alabad, jodíos, alabad.

Between the Buried and Me - Prequel to the Sequel

Posted in Death, Heavy with tags , , , on 8 Febrero 2009 by Predicador

Queridos hermanos, no suelo escribir llevado por el impulso, por la pasión. Pero en esta ocasión voy a hacer una excepción y dejarme llevar por ella. ¿A qué se debe este pequeño desenfreno? Pues su origen radica en la última obra de un grupo de Raleigh, Estados Unidos, los Between the Buried and Me (sitio oficial). Su última obra, Colors, supone una auténtica delicia para los oídos de alguien con la mente abierta: en ella se mezclan el death (con sus toques más o menos melódicos, más o menos brutales), el heavy clásico, el jazz, el rock progresivo y sobre todo ello la pura experimentación.Colors, como obra conceptual de relevancia (y si no tiempo al tiempo), se nos presenta como un disco monolítico, de obligada escucha ‘de seguido’, huyendo del diabólico random. No se podría destacar un sólo tema dado que todos tienen su propio encanto, su propia jungla de texturas y paisajes sonoros. Pero eso es lo en referente al estudio: existe una versión en directo que incluso supera al estudio en calidad y energía. Este directo alcanza cotas de autentica obra maestra que trasciende géneros, encumbrando a este grupo entre lo mejor de la escena extrema, sin lugar a dudas, y entre las formaciones de relevancia en lo que se refiere a sonidos progresivos.

Creadores de un sonido extremadamente técnico, los miembros de Between the Buried and Me demuestran a lo largo de su carrera una muy interesante evolución hacia los ritmos mestizos, llenos de complejidad y contratiempos, todo ello sin abandonar su base extrema. Sus temas no es que carezcan de una estructura estándar, sino que más bien lo que sucede es que se les acumula tal cantidad de ideas que casi no tienen tiempo físico para introducirlas, insertándolas en los temas a veces con cierta brusquedad. Algunos de los referentes, deliciosamente variados, que se pueden apreciar en ellos podrían ser Voivod, Pink Floyd (y aquí se podría englobar la ’sonoridad’ de otros grupos de rock progresivo de los setenta. Otra clara referencia a los Pink Floyd la encontramos en la propia portada del disco Colors, con una especie de arco iris, al estilo de la cubierta del mítico Dark Side of the Moon), Dream Theater, In Flames, Cannibal Corpse, Queen… En su sonido encontramos blast beats típicos del black metal, secciones de folk, algo de música árabe, bossanova

Otro disco de Between the Buried and Me que necesito destacar, de nuevo a causa de su originalidad y riqueza sonora, es el Alaska. En él encontramos más temas repletos de cambios de ritmo y de estilo sorprendentes (esa supuesta ‘obligación’ de plasmar todas las ideas). Temas como el introductoria ‘All Bodies‘ te marcan: o amas a este grupo o lo detestas. El disco, ya de por sí muy interesante, se convierte en una auténtica delicia para cualquier melómano en su versión instrumental. Sí, el grupo editó una versión completamente instrumental del disco: eliminaron las pistas de voz y dejaron todo lo demás. No es por desprestigiar el trabajo vocal de Tommy Rogers, sino más bien para destacar la impresionante labor compositiva e instrumental que se esconde tras su voz. Así, en esa edición se aprecian aun mejor los matices de la música sin la ‘distracción’ que la voz (muchas veces gutural y no del agrado de muchos oyentes). Los amantes de los sonidos progresivos sabrán apreciar esa colección de temas; toda una delicia.

Aquí os dejo con ‘Prequel to the Sequel’, una de tantas joyas que hay en el disco Colors, en la magistral interpretación en directo:

Tras disfrutar con esta maravilla sólo podemos alabar a nuestro dios por los bienes que nos regala. Eso y esperar a que estos genios produzcan más y más discos de la calidad de Colors.

Queensrÿche - Suite Sister Mary

Posted in Heavy with tags , , on 25 Enero 2009 by Predicador

Queridos hermanos, hasta ahora había hablado más que nada de canciones, temas en torno a los cuales describía un poco al intérprete y sus circunstancias. En esta ocasión, por más que le deseara, no puedo hablar de una sola canción sino de un álbum completo, una totalidad que ha ascendido a los cielos junto a nuestro dios, una obra maestra entre pocas. Un disco imprescindible para comprender nuestra religión. ¿De qué hablo? Del redondo y perfecto Operation: Mindcrime de Queensrÿche (sitio oficial), una joya deslumbrante labrada como si de un diamante se tratara, pulida para revelar en su interior el corazón martirizado y triste de Nikki. Operation: Mindcrime es un disco conceptual (todo, música y letras, gira en torno a única historia) que lanzó a la fama mundial a este grupo de Seattle. Anteriormente ya habían demostrado su calidad con temas como ‘Walk in the Shadows‘, algo que con este disco constataron a todo el mundo.

Dentro de este disco no se puede destacar ningún tema dado que todos ellos encajan a la perfección creando una unidad monolítica, una ópera rock emotiva y triste que te envuelve tanto con música como con la historia que narra. La secuencia de temas cuenta la historia de Nikky, un joven drogadicto, desperdicio de la sociedad, que es manipulado por un enigmático doctor X para… Quien quiera saberlo que consiga el disco y disfrute de esta obra maestra. En ella encontrará crítica social, muerte, amor, engaño, dolor, desesperación, alegría, locura, todo ello revestido con una música soverbia.

En el disco, además, colaboran el tristemente fallecido Michael Kamen que se encarga de la orquestación y la cantante Pamela Moore, interpretando el papel de la hermana Mary.

Tras Operation: Mindcrime (1988) llegó Empire (1990), que aunque no llega a la altura de su anterior posee una buena colección de temas. A él le siguió un decepcionante Promise Land (1994), disco que no cumplía con las espectativas de los fans, la partida de DeGarmo (uno de los compositores principales de la banda) y la caída de popularidad del grupo.

Pero siempre quedará este Mindcrime. Siempre podremos acompañar a Nikki en sus tribulaciones con el doctor X y la hermana Mary.

Por poner un tema (insisto en que resulta muy dificil elegir uno cuando todos tienen una calidad similar, y todos aportan algo a la historia, enriqueciéndola) he escogido este ‘Suite Sister Mary’, el tema más operístico, en la versión en directo que lanzaron para el Operation: Livecrime, en el que se demuestra la calidad del grupo. Y, por supuesto, la de Geoff Tate, acompañado para la interpretación de este tema por la antes citada Pamela Moore.

Ante este impresionante tema sólo podemos alabar a nuestro dios por sus milagros.

Rush - YYZ

Posted in Heavy with tags , , on 14 Enero 2009 by Predicador

Queridos hermanos, hoy, tras no pocas entradas, al fin voy a hablar de uno de los grupos más importantes que nuestro dios nos ha brindado. Emergió en plena era de los dinosaurios, dando sus primeros pasos entre los Black Sabbath, los Led Zeppelin y los Deep Purple. Tras sacar su primer disco en 1974, y con un par de cambios en su formación, ésta se consolidó en el trío legendario que todavía permanece. De esos tres componentes dos de ellos han pasado por derecho propio a la leyenda de los instrumentistas: hablad de Neil Peart a un batería y se le dilatarán las pupilas, y a un bajista mentadle el nombre de Geddy Lee y sucederá lo mismo.

Porque sí, estamos hablando de Rush (sitio oficial), el grupo canadiense que como pocos ha sabido experimentar y adentrarse en nuevos campos sonoros. Entre su catálogo de temas hay numerosos himnos del rock sinfónico, pero también otros que van del puro heavy al toque reggae, pasando por el hard rock, los detalles electrónicos o el pop. Rush es al rock lo que Covenant a la música electrónica: ideas revestidas de elegancia, tanto sonora como letrística y visual.

Resulta muy complicado elegir un tema como representativo de esta banda: el abanico es descomunal, repleto de clásicos. Me he decido por una pieza instrumental de uno de sus discos más aclamados, el Moving Pictures. ‘YYZ’ podría definirse como el ejemplo perfecto de lo que estos maestros pueden realizar:

No puedo poner un solo vídeo (he de admitir que siento debilidad por estos canadienses), así que os dejo los enlaces de otros temas que definen la variedad de sonidos de Rush: el toque reggae de ‘Vital Signs‘ o de ‘The Enemy Within‘, la delicadeza de ‘Closer to the Heart‘, el toque robótico de ‘The Body Electric‘ (lamentablemente con una calidad pésima), la furia de ‘Anthem‘, la energía de ‘Stick It Out‘… Os animo a descubrir las numerosas joyas que de este grupo os esperan en la red.

Para acabar decir que merecen una mención aparte las letras de las canciones, en las que la labor de Neal Peart sólo puede describirse como soberbia: hablan de fantasía, de ciencia ficción, incluyendo también el componente social, la denuncia, e incluso reivindicación de clásicos de la literatura universal. Peart es aclamado como un letrista con mayúsculas.

Demos gracias por poder disfrutar de estos genios.

Accept - Metal Heart

Posted in Heavy, Thrash with tags , , on 11 Enero 2009 by Predicador

Hermanos en el metal, hoy vamos a hablar de otros profetas, unos que sazonaron el magnífico NWOBHM con su propia receta para crear las bases del aún no nacido thrash, y de paso conformar algo que algunos llamaron speed, o power. Me refiero a Accept, una de las bandas clásicas  del heavy alemán: junto a Scorpions y Helloween son uno de los grupos de heavy metal más famosos de ese país. La voz a veces desgarrada, otras chillona, de Udo ha creado escuela dentro del thrash metal (musicalmente muchos de los temas de Accept, como por ejemplo el clásico ‘Fast as a Shark‘, podrían encajar a la perfección dentro de ese subgénero) y otras versiones más potentes de heavy clásico (el speed y el power). Incluso, llevando esa voz rota al extremo y en tono más ronco, acabaría siendo la manera de cantar clásica del death metal.

¿Qué más podemos decir de este grupo? Que lamentablemente ya está disuelto: sólo podemos disfrutar de sus temas en directo gracias a U.D.O. , el proyecto en solitario de Udo. Precisamente de esa manera, en concierto de U.D.O., yo puede degustar temas como el de este discurso. ‘Metal Heart’ es, a mi entender, posiblemente el mejor tema de banda: épico, apocalíptico, cargado de energía, no admite concesiones. Nos encontramos ante la obra de una banda madura, que sabe perfectamente lo que hace y cómo conseguirlo. En definitiva, una delicia.

Si os ha gustado no dudéis en intentarlo con la versión que del mismo realizaron Dimmu Borgir, si cabe más intensa que el original.

Brindemos por  las bendiciones que nos da nuestro señor.